jueves, 9 de octubre de 2008

El rock ha muerto

Al menos, eso decía mi maromo del otro día, mientras veíamos como un trio de guapitos de cara, partidarios del orden y el celibato, reclamaban que se les interrogase exclusivamente sobre su música. Pero, bueno. ¡Esta juventud...! ¿Que se puede preguntar sobre la música, hijos míos?

No puedo hacer mucho más que dirigirme a ellos con esta dulce e inofensiva actitud tan desquiciante cuando apenas tienes veinte años, o ni siquiera eso. Tampoco me harían mucho caso si llegaran a leerme, cosa que dudo. Pero aunque lo hicieran, y después incluso me concedieran una entrevista para YoMujer, me sería imposible explicárselo.

Temo mucho que ni siquiera estemos de acuerdo en nuestra idea sobre la música. Ni siquiera sé cual es la suya, pero la mía es que hay cosas inexplicables para la ciencia. Por eso no se pueden trasladar a algo tan prosaico como una definición.

Por eso, si la entrevista me la estuvieran haciendo a mí, no sabría que decir. Nadie estaría completamente de acuerdo conmigo, así que el debate posterior podría llegar a romper los pocos nervios que me quedan en su sitio.

Si estuviera en familia, solo diría, parafraseando a Bécquer, "¿Y tú me lo preguntas?". Una broma íntima que, para los que me conocen bien, solo tiene una respuesta: El evidente "¡Música eres tú!" resonaría, coreado por más de veinte personas.

Y es que, ¡hijos míos!, vosotros sois verdadera música.

Una música de cierto estilo...

(¡...Y a mí no me parece que sea rock and roll!)

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Gran Hermano

Ya ha empezado Gran Hermano, el reality-show por excelencia, la madre del cordero. Sé que debería mantenerlo como uno de esos "secretos inconfesables" tan del gusto de mis amistades blogueras, pero no puedo. A pesar de que esta revelación va a menoscabar mi imagen, tengo que decirlo: ¡Soy fan de Gran Hermano!

Recuerdo que, hace años, cuando llegó la noticia de que en Holanda estaban preparando un nuevo programa de televisión que consistía en encerrar a diez desconocidos en un recinto cerrado durante varios días para ver cómo se relacionaban, causó verdadera sensación. Luego llegó la edición española del programa y con ella las lacrimógenas vicisitudes de ex-legionarios y madres solteras, las expulsiones a medianoche, las peleas de vecinas, a cual más ordinaria...; también llegaron los famosetes freakys que se saltaban la piel a tiras por dos duros y hacían bolos luciendo palmito en discotecas y galas publicitarias; los comentaristas profesionales, los analistas de estrategias, las portadas de Interviú... En fin, todo el circo. Tot plegat, el invento bajó muchos enteros.

Pero yo sigo creyendo que la idea original es buena: diez personalidades completamente diferentes, cada una con su historia, sus costumbres y su escala de valores, obligadas a convivir. ¿Cuáles serán sus reacciones? ¿Qué se esconde detrás de la fachada que la educación y el medio nos ayudan a construir? Me recuerda a esas películas en qué, después de un naufragio o un accidente aéreo, los supervivientes (el joven millonario, uno de los marineros, la chica mona, el hombre de negocios de mediana edad...) se despiertan en una playa tropical y tienen que montarse un chiringuito hasta que los rescaten.

Claro que, en esas películas, el eterno triángulo está repartido de antemano por el autor, mientras que en Gran Hermano suele formarse espontáneamente. Pero, bien mirado, el experimento consiste en hacer, con personas reales, lo mismo que los escritores hacemos con los personajes que crea nuestra imaginación. Colocarlos en una dificultad y dejar que evolucionen...
¿Será por eso por lo que me fascina ese programa...?



lunes, 15 de septiembre de 2008

Dudas

Este año el otoño está siendo muy madrugador. Así que me da la impresión de que ya tendría que estar en marcha. Pero, además del trabajo acumulado, del poco tiempo que tengo para hacerlo y de todas las excusas que me pongo, ahora mismo estoy dudando. No sé que hacer.

Tengo dos novelas en marcha; la primera la dejé cuando la tenía bastante avanzada, porque la poca técnica que tenía cuando la empecé solo me sirvió para terminar con una empanada mental. La segunda está en pleno proceso, pero creo que convendría dejarla reposar un poco más.

Lo único que sé es que para el mes de octubre tengo que estar trabajando en una de ellas. Pero, ¿en cuál? Aquí está mi dilema.

domingo, 7 de septiembre de 2008

De vuelta...

Queridos niños, ¿qué tal el verano?

Yo me lo he pasado trabajando. Pero lo único que lamento es no haber podido estar con vosotros. Por lo demás, hay un tiempo para todo, y ahora tocaba currar.

Estoy un poco desentrenada, así que de momento no esperéis grandes cosas de mis posts. Pero tengo muchas novedades que poco a poco os iré contando. Os lo juro. Aunque quizá creyerais que no ibais a volver a leerme aquí, ya la veis, yo soy de las que le dan su querer al querer...


viernes, 30 de mayo de 2008

EL QUINTO BEATLE

Bueno, para que os entreténgais mientras tengo tiempo de actualizar:



¿No es una monada?

martes, 13 de mayo de 2008

LO CONSEGUÍ!!!!

Bueno, ya estoy otra vez aquí. Hubo momentos en que creí que no lo conseguiría, pero ya dicen que no hay nada imposible.


Acabo de colgar la cuarta entrega de Los apuntes de Frida, El esqueleto de la historia. Me ha costado meses prepararla y los últimos diez o quince días no tenido tiempo para nada más (literariamente hablando, claro), pero creo que el resultado merece la pena. Ahora espero tener una temporada más desahogada, en la que pueda seguir contándoos mis cosas. Pero, bueno, ya veremos.


De todas maneras, aprovecharé este momento para haceros dos recomendaciones imprescindibles (además de mis apuntes, claro):


La primera es el Especial sobre Autismo de En Sentido Figurado. Resulta que abril es el mes del autismo, por eso durante ese tiempo en los foros de la revista se recogieron toda clase de colaboraciones (relatos, artículos, reseñas de libros,...) sobre el tema que ahora, y bajo la sabia dirección de Anabel, han salido a la luz en este especial. Tiene portada de Gallardo, el creador de Makoki, y participan en él autores muy conocidos. No os lo perdáis.


La otra es el III Certamen de Poesía erótica El buho rojo, un concurso organizado por Editorial Grupo Búho por tercer año consecutivo y dotado con un premio de 300 euros. Además, se publicará un libro con el poema premiado y los finalistas. Los trabajos pueden presentarse hasta el 15 de junio, así que tenéis tiempo de sobra para prepararlo.


Y con esto y un bizcocho, hasta... a saber. Espero que pronto. Pero ahora tengo que ir a hacer los deberes. Sí, sí. No habéis leído mal. Por mi mala cabeza me he apuntado a un cursillo (no os voy a decir de qué) y hay que ser una buena alumna. ¿Para algo me he apuntado, no?

domingo, 20 de abril de 2008

UN MAL DIA


En tardes como hoy me pregunto si lo que hago merece la pena. O, mejor dicho, si voy a ser capaz de hacer lo que pretendo. Si todo el esfuerzo hasta ahora acumulado no se va a convertir en uno de esos proyectos baldíos que se amontonan a mi alrededor. Tengo la sensación de ser una soñadora impenitente, siempre empezando de nuevo y nunca terminando nada.


"Cuando llegue la inspiración, que te encuentre trabajando", dice la máxima, atribuida entre otros a Picasso. Eso es lo que intento. Pero no debo de trabajar lo suficiente, o quizás la inspiración ha perdido la agenda donde tenía mi dirección. El caso es que, entre una cosa y otra, se me amontonan los compromisos que alegremente he adquirido y, al final, me veo incapaz de cumplir con ninguno de ellos. Ni siquiera sé por donde empezar.


Mientras tanto, mi casa contraviene todas las directrices del Fehng Shui. Quizá debería dejarlo todo de lado y ponerme a ordenar los armarios. Quizá debería desistir de mi vano empeño y conformarme con dejar pasar la vida, envejecer dulcemente viendo crecer a los niños y regando las macetas. Un largo paseo al caer la tarde y de noche, C.S.I o House antes de irme a dormir. Tal vez esa sería la forma de poder hacerlo.


Al fin y al cabo, nadie espera nada de mí. Soy yo la que me empeño en ofrecerme, casi hasta el punto de imponerme. Soy yo la que me meto prisa, la que me embarco en toda clase de proyectos y ni siquiera tengo el sentido del Capitán Araña; al contrario, soy yo la que a menudo me encuentro sola a bordo mientras veo que los demás me observan socarronamente desde la orilla. Como si todos, menos yo, supieran que el barco, una vez más, va a encallar.

martes, 8 de abril de 2008

TU VIDA EN UN LIBRO


Queridos niños, sé que últimamente os tengo desatendidos. No lo toméis a mal, hago lo imposible por mantener al día este blog, pero entre mi faceta de novelista en ciernes y la redacción de los apuntes estoy ocupadísima. Espero que el resultado merezca la pena. Sin embargo, no podía dejar de hacerme eco de una iniciativa de la que quizá hayáis oído hablar: Tu vida en un libro. Este año, la Escuela de Escritores, impulsora de las exitosas campañas Apadrina una palabra en vías de extinción y La palabra más bella del español, nos propone celebrar el Día del Libro escogiendo aquellos libros que marcaron un antes y un después en la vida de sus lectores, aquellos que crearon un vínculo emocional entre las personas y sus lectura. En definitiva, el libro que escogeríamos ser si las personas fuéramos libros.


Difícil elección. Los libros son puertas a mundos fantásticos que reflejan como espejos mágicos nuestra realidad. Cada uno de ellos nos aporta algo nuevo: Hay frases y hasta párrafos enteros que hacemos nuestras porque expresan nuestros propios sentimientos; vivencias o personajes que podemos ver claramente en nuestra imaginación porque son similares a sucesos o personas que hemos conocido; descripciones de países o épocas lejanas que nos dan datos que acumulamos a nuestro acervo de conocimientos… ¿Cómo elegir uno sólo?


Cada uno tiene sus razones. Ana Muñoz de la Torre (profesora de Escuela de Escritores), elige El guardián entre el centeno, de J.D. Salinger, porque, según dice, cuando lo leyó por primera vez estaba tan perdida como Holden Caulfield y cuando lo terminó se sintió mucho menos sola en este mundo. Para Esperanza Fabregat (también profesora de Escuela de Escritores), fue decisivo La isla del tesoro, de R.L. Stevenson porque después de leerlo varias veces en el plazo de un mes, a la edad de diez años, decidió dos cosas: que quería ser pirata y que quería ser escritora. Eloy Tizón (escritor), por su parte, se reconoce en la mirada marciana, introspectiva y lírica de Los apuntes de Malte Laurids Brigge, de Rainer María Rilke.


Cualquiera de esos motivos es válido para memorizar un libro, o parte de él, y de esa forma colaborar en el acto público que, con la colaboración de la asociación cultural Proyecto Fahrenheit 451 –una comunidad en la que, como en la novela de Ray Bradbury, cada miembro lleva un libro en su mente-, Escuela de Escritores pondrá punto final a la consulta realizada haciendo que algunos de los internautas e invitados especiales que participen en la iniciativa homenajeen las obras elegidas recitando de memoria algunos pasajes escogidos.


Para ir abriendo boca, esta semana tenemos dos interesantes sesiones de Cuentacuentos:


En la primera (totalmente gratis), que será este Jueves 10 de abril a las 20h, en el Pati Llimona (C/Regomir, 3, Barcelona), Juan Pablo Fuentes nos hablará sobre EL PODER Y LA PALABRA: La poesía en los cuentos y cuentos sobre poesía. Caudillos que
convencen narrando, palabras que crean mundos, poetas minimalistas...
Un recorrido de Galicia a Barcelona pasando por la meseta castellana
respondiendo a una pregunta ¿Puede la poesía cambiar el mundo?


La segunda (5€ con consumición) será al día siguiente, viernes 11 de abril a las 21h, en el VALENTINA ( Plaza Regomir, 2, Barcelona), VIERNES DE PASIÓN, es una sesión de cuentos eróticos del grupo Bocabadats, que nos hablarán de una caperucita muy especial, adolescentes precoces, enganchados al sexo, San Valentines pasados al horno, un principe que sobrepasa los límites de la pasión y el final de un enigma sobre tres amigos muy
golosos.


No puedo terminar sin felicitar a Palimp por la llegada de la preciosa Júlia, a quién seguro tendremos pronto escogiendo el libro que quiere ser.

martes, 1 de abril de 2008

La profecía

Moncho Alpuente y los Kwais han demostrado ser mejores videntes que Aramís Fuster, Octavio Aceves o cualquier otro de los que mercantilizan su don en las pantallas televisivas a altas horas de la madrugada. Casi treinta años después de que ellos anunciaran "iremos con la basca a la corte monegasca", Pedro Almodóvar y sus chicas, consagrados supervivientes de la "movida madrileña", se lo han pasado pipa alternando con la crême de la aristocracia bullanguera europea en el famoso Baile de la Rosa, presidido por la ínclita Carolina y su ambiguo hermano Alberto.

Según declaró el propio Almodovar, maravillado, fue la familia Grimaldi la que graciosamente se adaptó al cutre-lux, y no al revés. No comprendo el porqué de tanta maravilla. Dejando de lado que Mario Vaquerizo no es el único que parece un vampiro con smoking (Karl Lagerfeld también se las trae y lleva mucho tiempo asistiendo a ese baile) y que probablemente no es la primera vez que Alberto está al lado de un travesti, las casas reinantes -sobre todo, cuando quieren seguir reinando- siempre han sido pioneras en esto de integrar en sus cortes a los villanos que destacan de la plebe. A este propósito, recuerdo una anécdota de no sé que rey (Alfonso XII o Alfonso XIII) que un día invitó a comer en Palacio a un campesino. Cuando sirvieron la fruta, dejaron al lado de cada plato un pequeño bol lleno de agua con limón y el campesino, que en su vida había visto un lavadedos, lo cogió y se la bebió. Todos los cortesanos presentes se quedaron helados ante tamaña incorrección pero el Rey, haciendo gala de gentileza y afabilidad, se la bebió también para que el campesino no se avergonzara de la metedura de pata.

Bueno, no sé que habría hecho el campesino en cuestión, pero seguro que los dos Oscars (entre otros muchos premios) conseguidos por Pedro han tenido mucho que ver en la sorprendente y "divertida" elección principesca. Además de prestigio, tanto galardón ha debido proporcionarle al manchego muchos beneficios, aunque sea de forma indirecta, y para un pequeño país que entre otros atractivos cuenta el de proporcionar un excelente régimen fiscal a los nuevos ricos y una excelente ocasión de codearse con las estrellas del momento a los ricos de siempre, con el ulterior fin de que unos y otros se dejen la pasta en el Casino, en el Beach Club o en otros negocios de hostelería controlados por la familia Grimaldi, contar con la presencia o incluso la residencia de un genio de nuestro tiempo como Almodóvar merece que su emblemática princesa Carolina se ponga un vestido con transparencias hasta la rodilla y aguante estoicamente que Ernesto de Hannover no quite los ojos de las tetas de Alaska en toda lo noche. Más duro de tragar debió ser el paseíto que se dio ella sola hasta la Catedral de la Almudena.

http://www.mediafire.com/?5dzdimzlg1s

jueves, 20 de marzo de 2008

Astenia primaveral

"Perdido en mi habitación, sin saber qué hacer, se me pasa el tiempo..." Esa vieja canción es la que más se ajusta a mi estado de ánimo en estos momentos. Los días pasan uno tras otro, todos iguales, y al final me voy a la cama sin haber aprendido nada nuevo.

Supongo que pasará, como todo, pero mientras tanto un vacío se va creando a mi alrededor. Las fechas son cómplices de mi desgana y mi calle, que normalmente es un hervidero de coches, cada vez está más solitaria, porque todo el mundo se ha ido a pasar unos días fuera. Se diría que este silencio desacostumbrado debería servir para que las palabras surgieran de mi mente con más facilidad que nunca, pero es todo lo contrario. Lo que hace es contribuir a esta engañosa sensación de estar fuera del tiempo y el espacio.

Se pasa uno la vida deseando estar libre de compromisos para hacer lo que verdaderamente desea y, cuando llega uno de esos momentos en los que nada te reclama te encuentras con que lo que verdaderamente deseas es estar tumbado, leyendo novelas policíacas sin pensar en nada. En fin. Todo tiene su momento, ¿no? Supongo que el vacío también es necesario. Aunque espero que sea de poca duración.

lunes, 10 de marzo de 2008

CELEBRACIÓN

Hay un español que quiere

vivir, y a vivir empieza,

entre una España que muere

y otra España que bosteza.


















La vida empieza de nuevo todos los días. Y justo cuando alguien moría de una forma absurda, de la que es mejor no hablar para no entrar en un juego indeseable, nacían muchos otros que algún día ocuparán nuestro lugar. Entre ellos, mi primer sobrino-nieto, Adrián, un niño precioso, de dedos largos y pelo rubio.



Al ver a su madre en el hospital, cuando fui a verle, me acordé de mí misma cuando nació mi primer hijo, que ayer mismo (solo dos días después de nacer Adrián) cumplió 23 años. Ha pasado toda una vida pero aún recuerdo que, cuando le acaricié la carita, mientras él me miraba fijamente con los ojos muy abiertos, todo mi cuerpo vibró. ¡Mi niño! Era tan pequeñito... ¡¡¡Y ahora es enorme!!! La gran prueba del paso del tiempo.



Los cambios que vemos en el espejo, lo mismo que los que se producen a nuestro alrededor, en la geografía urbana y en los acontecimientos sociales, son tan paulatinos que apenas los notamos. Por eso a menudo creemos que, aunque con algo de barriguita, en el fondo seguimos siendo unos jóvenes rebeldes; pero cuando nos encontramos llamando "los niños" a unos tíos como castillos nos damos cuenta de que el futuro ya está aquí. Al menos, algunos. Porque otros siguen sin caer del guindo.

Las cosas son siempre iguales. Algo cambia para que nada cambie. Y hay que asumir ese cambio que nos hace permanecer. Las modas son otras, los gustos son otros, las metrópolis se desplazan, la vida se descubre otra vez. Y es una tontería decir que las nuevas costumbres son sólo "cosas de niños". Las "cosas de niños" son el futuro.

Hace veinte o treinta años era impensable que una señora de 40-50 años llevara tejanos. Hoy en día es lo normal. Y eso tiene una explicación muy sencilla: esas señoras de hoy eran las jovencitas progres de entonces y, como es lógico, siguen vistiendo como han vestido toda su vida. Lo absurdo es que empezaran a vestirse como lo hacían sus madres. De manera que lo normal es que dentro de veinte o treinta años los cincuentones lleven piercings y tatuajes como lo más normal del mundo y eso no será ningún símbolo de modernidad.

Algo tan evidente no parece ser comprendido por todo el mundo. Todavía hay muchas voces que se niegan a aceptar lo evidente y se empeñan en mantener que los criterios de otra época -la suya- son los correctos.

Me refiero a la polémica suscitada con la elección del Chiki-chiki para Eurovisión. Tengo que decir que solo por ver la cara que se le ha quedado a Uribarri ya ha merecido la pena. ¿Pero todavía no se ha dado cuenta ese señor de que ya no estamos en los años 60?

Hoy en día ningún cantante que se precie, al menos en los países del oeste de Europa, querría ir a Eurovisión. Todos están concentrados en acceder al mercado americano, que es tanto como decir universal. Y las promociones se hacen por video-clips y grandes giras, no en festivales. Por eso, todas las canciones que se presentaban eran bastante malas, para que nos vamos a engañar. Además, está la tan cacareada ampliación a los países del este (estos sí que deben estar como nosotros en los 60), que ya sabemos que se votan entre ellos, lo que me parece normal porque tienen una estética más parecida. También nosotros le votamos siempre a los ingleses y a los franceses. Incluso a los portugueses.

Entonces, ¿a qué viene eso de ponerse tan serios, cómo si estuviéramos tratando de algo trascendental? "Hay que elegir la mejor voz, la mejor puesta en escena, etc, etc" Vamos a ver, señores expertos, si hace treinta años que seguimos esos criterios, impuestos por ustedes, y no ganamos... Por algo será, ¿no?... ¿No se dan cuenta de que se están quedando un poco pasados de moda? ¿No se dan cuenta de que todo el mundo a su alrededor es un niño?

Bueno, pues ahora tampoco vamos a ganar. Entre otras cosas porque ni los turcos, ni los serbios, ni los ucranianos, ni etc, etc, van a entender nada, pero al menos, ¡nos reiremos!

En fin, ¿para qué seguir? En realidad, es una tontería. Pero estoy satisfecha con el resultado de las votaciones de este fin de semana. Porque, aunque sigue habiendo dos Españas, parece ser que la que de momento sigue llevando el timón es la España alegre, con sentido del humor. La que tiene ganas de cambiar las cosas para mejor.

Así que vamos a ser optimistas y a soñar que a Adrián, a lo mejor, nadie le helará el corazón.

lunes, 3 de marzo de 2008

ITACA



Los escritores siempre estamos reflexionando sobre el acto de escribir. Una idea que me vino de pronto a la cabeza el otro día mientras leía unos magníficos microcuentos sobre ese tema en el blog de Enrique Páez. Aunque el tratamiento era original, debo decir que no era la primera vez que leía ese tipo de ficción. Al contrario, son muchos los libros en los que el protagonista o algún otro personaje destacado suele ser un escritor.



En casi todos ellos, el escritor es un ser con una psicología particular. Es una persona normal, por supuesto, pero en su conducta hay siempre algo extraño que se atribuye y se justifica justamente en ese talento especial para la literatura que le hace vivir, en cierta forma, con unas reglas distintas a las de los demás. Sin embargo, esa peculiaridad del personaje no es algo característico, un determinado rasgo común que distinga a los escritores del resto de los mortales, sino que todos ellos tienen algo que hace que llamen la atención: Desde la simple extravagancia de la Sra. Oliver, la escritora de misterio creada por Agatha Christie, que se remueve el pelo y come manzanas compulsivamente, a auténticos zumbados como los personajes de Auster, que acostumbran a ceder al impulso de adoptar otra identidad y desaparecer. Nada que ver entre sí, si no es esa manera de olvidarse de lo que tienen delante y perderse en el mundo que tienen en la cabeza.

Además de eso, hay muchísimos autores que, además de sus obras de ficción, escriben libros sobre la propia literatura, ya sea haciendo crítica, ya sea dando consejos sobre técnica literaria, pero sobre todo reflexionando sobre el significado del arte y el oficio de escribir. Todos estos consejos y reflexiones tienen mucho en común. En el fondo, pese a todo lo que se ha dicho y lo que se pueda decir, la literatura tiene mucho de Perogrullo. Pero también tienen una gran diferencia: el diferente significado que para autor tiene el hecho de escribir.

Para unos es un Arte, así, con mayúscula, un acto de creación por medio de la palabra del que solo unos pocos elegidos son capaces. Para otros, es un mero oficio: una profesión para la que se pueden tener más o menos vocación y aptitud pero que se puede dominar a base de estudio y esfuerzo, como cualquier otra. Hay quien piensa que es un medio de expresión de ideas; hay quien piensa que es una forma de hacer salir los fantasmas que lleva dentro. Algunos dejan su mente vagar por un mundo onírico. Otros dedican todos sus esfuerzos a la demostración de una tesis. En fin, que hay tantas formas de ver la Literatura como escritores hay.


Por eso, cada vez que nos juntamos un grupo de personas que, en mayor o menor medida, se dedican a esto, terminamos hablando de lo que la Literatura significa para nosotros. Siempre sin ponernos de acuerdo, claro.

Eso mismo es lo que nos pasó a Vigo y a mí el otro día. Para él, escribir significa buscar la belleza. Sus esfuerzos literarios pasan por encontrar no solo la palabra más adecuada para cada concepto, sino también la más hermosa y sonora, de forma que el texto pueda ser leído en voz alta y consiga la atención absoluta del público. La tragedia del escritor, según él, está en saber que por mucho que se esfuerce nunca va a conseguir esa palabra perfecta y, como muestra de ello, el otro día me dejo en un comentario un poema de Cristina Orozco. Precioso, por cierto.

Podría decir que no estoy de acuerdo, pero no es cierto. Básicamente, porque estoy convencida de que en cuestiones literarias no se trata de buscar el consenso. Cada uno tiene su Verdad. Esa es la de Vigo, y no deja de tener razón. El fondo y la forma se entremezclan más de lo que parece, incluso llegan a ser inseparables. Pero, aunque la comprenda y la respete, no es mi Verdad, no es lo que yo busco en la Literatura.

Aunque soy peor oradora que escritora y esa noche no llegue siquiera a esbozarla, yo, como todos, también tengo una forma propia de concebir el acto de escribir. Para mí es como un camino de perfeccionamiento. Cuando escribo reflexiono sobre temas que a menudo ocupan mi imaginación pero sobre los que no tengo una idea clara porque parece que los vea a través de un caleidoscopio, llenos de facetas y colores siempre cambiantes. Al escribir, concreto esos aspectos, los fijo de alguna manera y eso me hace llegar a la comprensión.

Es cierto que también ambiciono la comprensión de los demás, crear una obra digna. Pero lo verdaderamente importante, para mí, es que esa obra refleje la idea, el sentimiento que yo tengo, de forma que yo la pueda ver. Todo lo demás, la estructura, la belleza del lenguaje, incluso la historia, no son más que los andamios que la soportan. Y su forma vendrá determinada por el fondo que sostienen. Tal vez por eso no me interesa tanto la obra en sí como el proceso de crearla. Eso es lo que hace sentirme realmente bien.

Para explicarme mejor, haré igual que Vigo. Dejará aquí un poema que creo expresa lo que quiero decir:



Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca

debes rogar que el viaje sea largo,

lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,

ni la cólera del airado Posidón.

Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta

si tu pensamiento es elevado, si una exquisita

emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Los lestrigones y los cíclopes

y el feroz Posidón no podrán encontrarte

si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,

si tu alma no los conjura ante ti.





Debes rogar que el viaje sea largo,

que sean muchos los días de verano;

que te vean arribar con gozo, alegremente,

a puertos que tú antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,

y comprar unas bellas mercancías:

madreperlas, coral, ébano, y ámbar,

y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto

para aprender, y aprender de quienes saben.




Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:

llegar allí, he aquí tu destino.

Mas no hagas con prisas tu camino;

mejor será que dure muchos años,

y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,

rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:



Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.

Sin ellas, jamás habrías partido;

mas no tiene otra cosa que ofrecerte.

Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.

Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,

sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.



KONSTANTIN KAVAFIS

jueves, 28 de febrero de 2008

Velada en el sex shop

Tengo que reconocer que, en el fondo, sigo siendo un poco pava.  Salí de mi casa convencida de que, tras traspasar unas puertas macizas y recorrer un túnel escasamente iluminado con algunos farolillos rojos, mirando con el rabillo del ojo el interior de las cabinas vacías, llegaría a una lóbrega sala de suelo pegajoso en la que, en una tarima provista de la oportuna barra y decorada con alguna media olvidada por las strepers, mi amigo Palimp y sus compañeros desgranarían sus relatos. 

Pero al llegar al Desig me di cuenta de lo poco que salgo últimamente.  El local cuenta con amplias cristaleras y la decoración es funcional y de diseño.  Apenas tuve tiempo de examinar los artículos expuestos, porque enseguida bajé al sótano, donde disponen de un amplio espacio, con una claraboya preciosa desde la que se puede ver la calle, dedicado a hacer cursillos y exposiciones.  Por cierto, la que había era muy interesante.

Del espectáculo, amenizado por un refrescante cóctel erótico, para qué hablar.  Intervinieron cinco cuentacuentos que tuvieron un merecido éxito de público.  Los asistentes nos enteramos de curiosas (y quizá ciertas) costumbres japonesas; de lo que hace felices a las hadas y los duendes; de la metáfora encerrada en la Bella Durmiente; de porqué los hermanos gemelos no tienen cobijo y de cómo nació un dios.  

A mi juicio, Palimp puede estar orgulloso de la première.  A la vista de su actuación de ayer, la auguro una larga carrera como cuentacuentos.

Y la sorpresa, querido Palimp, es que ha quedado constancia histórica de tu interpretación.  Pero por más que me esfuerzo, no puedo poner el vídeo.  Así que tendrás que ponerlo tú...

martes, 26 de febrero de 2008

EN MARCHA

¡Hoy estoy contenta! Después de una semana de concentración absoluta he conseguido terminar el tercer tema de “Los apuntes de Frida”, mi otro blog, que entre las fiestas, la gripe, y una cosa y otra, llevaba más de dos meses sin actualizar. Pero veo que aún conservo la mano, y que no se va a quedar en un mero proyecto. Al contrario, la cosa parece avanzar. Ahora solo falta que la novela avance también.

Además, la primavera ya se siente en el aire. El otro día ya se podía ir por la calle sin chaquetón, y en todas las terrazas se veían grupos de pioneros, ansiosos por tomar el sol. Después, los días han vuelto a hacerse algo más tristes, pero aún así se notan las vibraciones del buen tiempo y uno se siente como embutido en el jersey.

Para celebrarlo, he llenado mi ventana de plantitas aromáticas aromáticas: romero, tomillo, lavanda, menta… Ahora puedo llenarme los ojos de verde cada vez que levanto la vista del teclado en busca de inspiración. Y toda las noches, antes de acostarme, agarro mi regaderita y juego a la jardinera.

Para rematar, esta noche, a las 21 horas, recital erótico de Palimp en el Sex Shop Desig (c/ Mare de Deu dels Desamparats, 14-16, local 5), en Gracia. La cosa promete. Además, pienso darle una sorpresa.

En fin, un día redondo. De los que ayudan a seguir adelante y a no olvidarse de la consigna.

martes, 19 de febrero de 2008

domingo, 17 de febrero de 2008

BITÁCORAS Y LIBROS. CRÓNICA PERSONAL:

La quedada del viernes fue justo lo que me había recetado el doctor: Hacía tiempo que no me reía tanto.

La noche empezó para mí con una caipiriña disfrazada y un patinazo de órdago (menos mal que Anna es comprensiva) Esta vez fue numerosa la asistencia de nuevos contertulios, pero gracias a la necesaria labor de comando en busca de mesas y sillas, enseguida comprendimos que habíamos nacido para formar equipo.

Después de la habitual ronda de presentaciones, en la que además de poner nombre a las nuevas caras aprendimos el significado de vocablos como "alcorque" (cerco de cemento que bordea el espacio reservado en las aceras para plantar árboles), partimos hacia el Eucaliptus, donde compartí ensalada con Letras de arena y Musa Rella (lo de voluptuosa, bueno, pero lo de gorda, ¿que queréis que os diga?: Da carácter, ¡pero joroba!).

Durante la cena, como siempre pasa, la conversación se fragmento ligeramente en los dos extremos de la mesa -cosa lógica:éramos catorce- pero puedo dar fe de que en todas partes fue brillante y animada, solo interrumpida a intervalos por el acto de masticar. En mi zona, terminamos compartiendo anécdotas sobre nuestros vecinos con Nevermore, Nacho y El listo. Mientras tanto, Rosa, la lectora por definición, tomaba nota de nuestras direcciones para ampliar su catálogo personal.

A los postres, llegó el momento solemne: Palimp nos leyó, con gran eficiencia y profesionalidad (¡hay que ver como sabe proyectar la voz este hombre!) nuestros propios secretos inconfesables -¡Huyhuyhuy-. Si queréis descubrir la esencia de los integrantes de Bitácoras y Libros, aquí los tenéis todos.

Cuando nos echaron del Eucaliptus, y ya con algunas sentidas bajas (con Ferràn aun llegué a cambiar alguna palabra, pero también me hubiera gustado hablar con frikitecaris y con Sfer), fuimos a tomar una copa: Esta vez, el vodka fue descarado. La conversación, algo más recatada -tampoco vayáis a pensar que somos unos crápulas- pero tuvo su regusto confidencial... ¡He dicho confidencial!, así que no voy a contárosla.

De vuelta a casa, y para que no se diga, aun tuvimos tiempo de discutir sobre el valor de la crítica y sobre la elegancia en el lenguaje. Según Vigo, entusiasta del tema, parece ser que no es mi fuerte. Bueno, que se le va a hacer. Seguiremos intentándolo.

En fin, una noche completa. El sábado me lo pase bostezando y frotándome los párpados como un bebé. Pero puedo decir que mereció la pena. Al fin y al cabo, las voluptuosas impenitentes como la que esto escribe necesitamos de estos ceremoniales de vez en cuando...

¡¡¡Genio y figura hasta la sepultura!!!

jueves, 14 de febrero de 2008

NO HAY QUINTO MALO




Este viernes, 15 de febrero, quinta quedada de blogueros en el bar Lletraferit (c/Joaquín Costa, 43). Las reuniones organizadas por el amigo Palimp se están convirtiendo en todo un clásico de la noche barcelonesa. Y es que, con la experiencia adquirida en las cuatro primeras, el éxito está garantizado.


El programa empieza a las 20:00 h. con la reunión en el Lletraferit, continúa con la cena en el Eucaliptus a las 22.00 h., y termina cuando los asistentes lo decidan.


Esta edición va de revelaciones: todo el mundo traerá, escrito en un papel, un secreto inconfesable. Los meteremos todos en una bolsa y los leeremos sin saber de quién es cada secreto.


Todos, blogueros y lectores, estáis invitados a venir: Cuantos más seamos, mejor.


Para más detalles, consultar "El cuchitril literario"


NOS VEMOS EN EL "LLETRAFERIT"

domingo, 10 de febrero de 2008

LUDOPATÍA

Me he pasado la convalecencia de esta última gripe descargando las demos que me parecieron más interesantes del amplio muestrario que ofrece Internet, aunque, no sé si debido a que la oferta de programación es muy limitada o a que mi mente maniática se inclina siempre a la repetición, casi todos se basaban en los mismos principios, principios que he llegado a dominar como una maestra.

He encontrado un sinnúmero de objetos escondidos hábilmente en habitaciones atestadas, a veces hasta sin saber qué estaba buscando exactamente. También he emparejado toda clase de fichas de Mahjong: numéricas, de animalitos, de toda clase de flores, con símbolos extraños, letras japonesas, chinas, coreanas... Por medio de ellas, he logrado reconstruir templos, coleccionar todos los animales del zodíaco oriental y viajar por todo Extremo Oriente. También, gracias a mi habilidad para alinear tres joyas idénticas, he iluminado viejos ídolos aztecas y recorrido toda la cuenca mediterránea...



Estos de las tres joyas han sido los que más me han gustado. No por una cuestión cultural, tanto se me da que al lado de las palabras "next level" aparezca una pagoda como el foro romano, sino por alineación en sí. Aquí no se trata de esforzarse en descubrir un determinado objeto, ni de contar cuántas patitas tiene uno u otro signo. Basta con que la mirada se deslice del rojo al azul, del diamante a la moneda, y hacer click automáticamente en cuanto se advierte una semejanza. Con los ojos fijos en los colores destellantes y oyendo una musiquilla repetitiva, hipnótica, la mente se queda en blanco y cualquier urgencia queda olvidada.



Empiezo a comprender a los adictos a las tragaperras. No se trata de que esperen ganar alguna vez, al fin y al cabo tienen que saber tan bien como cualquiera que la casa siempre gana. Eso es solo la excusa que se dan a si mismos para justificarse. Lo realmente adictivo es el soniquete que hace la máquina y la visión reiterativa de las frutas.



Esa absorbente cadencia que nos hace olvidarnos de todo es la misma que de niños nos hace dormir, cuando nos mecen en una cuna mientras nos cantan una nana. Yendo más allá, podríamos decir que es cómo el latido del corazón materno que oímos cuando flotamos en el líquido amniótico, protegidos de todo y con nuestra memoria lisa como una pizarra sin estrenar.



El nirvana.





jueves, 24 de enero de 2008

BAJA MÉDICA

¡Oye? Que no puedo actualizar, que tengo un gripazo horroroso...  Pues no, no sé cuando estaré mejor, supongo que en dos o tres días, ya sabes... El virus tiene que hacer su curso.  Sí, sí, ya sé que lo tengo muy atrasado, pero que quieres que haga... En cuanto esté bien me pongo a ello... ¡Gracias, cari!  Sabía que lo entenderías.  No te mando besos porque no quiero contagiarte...  Hasta pronto...

miércoles, 16 de enero de 2008

CUMPLEAÑOS FELIZ

¡Y nunca mejor dicho! Cuando empecé este blog, hace hoy justamente un año, no hubiera podido creer que iba a significar tanto en mi vida.

Lo hice, más que nada, para aprender a manejar Internet, una asignatura que aún tenía pendiente. No era la primera vez que manejaba un ordenador, claro. Pero esto del ciberespacio no lo tenía yo por la mano. Más que nada porque compartía el PC y la línea ADSL con más gente, así que el poco rato que podía acceder a él lo destinaba a tareas específícas, desdeñando eso de “navegar” por un espacio incomprensible solo para encontrar una serie de informaciones o datos a los que de todas formas podía acceder de la manera tradicional, sin necesidad de sudar la gota gorda. ¡Qué idiotas somos a veces!



En este último año, he aprendido que Internet no es una simple enciclopedia ni un servicio de mensajería rápida. Es eso y mucho más. Todo un universo en el que he aprendido a moverme, no digo como pez en el agua, pero sí con la soltura suficiente para considerarme una internauta. Y estoy muy satisfecha de serlo. Por lo mucho que he aprendido, por todos los nuevos amigos a los que he conocido y por todos aquellos que, sin conocerme, se han molestado en leerme.


Gracias a todos vosotros este blog ha tenido más de 3.500 visitas. Quizá no son demasiadas, en comparación con otros blogs, quizá más completos o más interesantes. Pero algo impensable para mí hace un año.


Además, como ya debéis saber, queridos niños, escribo en YoMujer.com, en En sentido figurado y en Literatúrate. Guau, el sueño de mi vida. Ser una escritora (semi)profesional…



En fin, que mi vida ha dado un giro para mejor. Y eso es algo que hay que celebrar. Me gustaría poder hacer una buena fiesta y compartir con vosotros unas cervezas auténticas, pero creo que vais a tener que conformaros con las virtuales. De todas formas, la música que no falte:





martes, 1 de enero de 2008

AÑO NUEVO, VIDA NUEVA

Desde hoy, mi mesa de trabajo tiene otra orientación.

Cuando levanto la vista de la pantalla ya no me quedo mirando los edificios de enfrente, tan conocidos, sino que mis ojos pueden perderse a lo lejos por una ancha avenida y distinguir a lo lejos, muy a lo lejos, las montañas.

Es parte de esa nueva vida que empieza. Y empieza bajo los mejores auspicios. Los astros avisan de que el cambio esperado por tanto tiempo posiblemente ocurra. Y la rueda de la fortuna asciende a toda marcha hacia la victoria, impulsada por el presagio de un nuevo ciclo vital.

Es hora de librarse del exceso de equipaje. Dejar al borde del camino ese peso muerto que lastra nuestros pies. Si queremos seguir adelante, solo debemos llevar con nosotros aquello que vamos a necesitar, aquello que nos va a ayudar en el camino. Lo demás, simples souvenirs que un día guardamos creyendo ingenuamente que podríamos conservar en ellos el sabor de un momento, solo son objetos prescindibles en cuanto ese sabor se vuelve rancio. No hay que llorar por ellos.

Lo importante es no perder de vista las montañas. Por eso me alegro de haberlas recuperado. Aunque no sé si algún día conseguiré llegar a la cima, de nuevo estoy en la ascensión. De eso se trata.