jueves, 28 de febrero de 2008

Velada en el sex shop

Tengo que reconocer que, en el fondo, sigo siendo un poco pava.  Salí de mi casa convencida de que, tras traspasar unas puertas macizas y recorrer un túnel escasamente iluminado con algunos farolillos rojos, mirando con el rabillo del ojo el interior de las cabinas vacías, llegaría a una lóbrega sala de suelo pegajoso en la que, en una tarima provista de la oportuna barra y decorada con alguna media olvidada por las strepers, mi amigo Palimp y sus compañeros desgranarían sus relatos. 

Pero al llegar al Desig me di cuenta de lo poco que salgo últimamente.  El local cuenta con amplias cristaleras y la decoración es funcional y de diseño.  Apenas tuve tiempo de examinar los artículos expuestos, porque enseguida bajé al sótano, donde disponen de un amplio espacio, con una claraboya preciosa desde la que se puede ver la calle, dedicado a hacer cursillos y exposiciones.  Por cierto, la que había era muy interesante.

Del espectáculo, amenizado por un refrescante cóctel erótico, para qué hablar.  Intervinieron cinco cuentacuentos que tuvieron un merecido éxito de público.  Los asistentes nos enteramos de curiosas (y quizá ciertas) costumbres japonesas; de lo que hace felices a las hadas y los duendes; de la metáfora encerrada en la Bella Durmiente; de porqué los hermanos gemelos no tienen cobijo y de cómo nació un dios.  

A mi juicio, Palimp puede estar orgulloso de la première.  A la vista de su actuación de ayer, la auguro una larga carrera como cuentacuentos.

Y la sorpresa, querido Palimp, es que ha quedado constancia histórica de tu interpretación.  Pero por más que me esfuerzo, no puedo poner el vídeo.  Así que tendrás que ponerlo tú...

martes, 26 de febrero de 2008

EN MARCHA

¡Hoy estoy contenta! Después de una semana de concentración absoluta he conseguido terminar el tercer tema de “Los apuntes de Frida”, mi otro blog, que entre las fiestas, la gripe, y una cosa y otra, llevaba más de dos meses sin actualizar. Pero veo que aún conservo la mano, y que no se va a quedar en un mero proyecto. Al contrario, la cosa parece avanzar. Ahora solo falta que la novela avance también.

Además, la primavera ya se siente en el aire. El otro día ya se podía ir por la calle sin chaquetón, y en todas las terrazas se veían grupos de pioneros, ansiosos por tomar el sol. Después, los días han vuelto a hacerse algo más tristes, pero aún así se notan las vibraciones del buen tiempo y uno se siente como embutido en el jersey.

Para celebrarlo, he llenado mi ventana de plantitas aromáticas aromáticas: romero, tomillo, lavanda, menta… Ahora puedo llenarme los ojos de verde cada vez que levanto la vista del teclado en busca de inspiración. Y toda las noches, antes de acostarme, agarro mi regaderita y juego a la jardinera.

Para rematar, esta noche, a las 21 horas, recital erótico de Palimp en el Sex Shop Desig (c/ Mare de Deu dels Desamparats, 14-16, local 5), en Gracia. La cosa promete. Además, pienso darle una sorpresa.

En fin, un día redondo. De los que ayudan a seguir adelante y a no olvidarse de la consigna.

martes, 19 de febrero de 2008

domingo, 17 de febrero de 2008

BITÁCORAS Y LIBROS. CRÓNICA PERSONAL:

La quedada del viernes fue justo lo que me había recetado el doctor: Hacía tiempo que no me reía tanto.

La noche empezó para mí con una caipiriña disfrazada y un patinazo de órdago (menos mal que Anna es comprensiva) Esta vez fue numerosa la asistencia de nuevos contertulios, pero gracias a la necesaria labor de comando en busca de mesas y sillas, enseguida comprendimos que habíamos nacido para formar equipo.

Después de la habitual ronda de presentaciones, en la que además de poner nombre a las nuevas caras aprendimos el significado de vocablos como "alcorque" (cerco de cemento que bordea el espacio reservado en las aceras para plantar árboles), partimos hacia el Eucaliptus, donde compartí ensalada con Letras de arena y Musa Rella (lo de voluptuosa, bueno, pero lo de gorda, ¿que queréis que os diga?: Da carácter, ¡pero joroba!).

Durante la cena, como siempre pasa, la conversación se fragmento ligeramente en los dos extremos de la mesa -cosa lógica:éramos catorce- pero puedo dar fe de que en todas partes fue brillante y animada, solo interrumpida a intervalos por el acto de masticar. En mi zona, terminamos compartiendo anécdotas sobre nuestros vecinos con Nevermore, Nacho y El listo. Mientras tanto, Rosa, la lectora por definición, tomaba nota de nuestras direcciones para ampliar su catálogo personal.

A los postres, llegó el momento solemne: Palimp nos leyó, con gran eficiencia y profesionalidad (¡hay que ver como sabe proyectar la voz este hombre!) nuestros propios secretos inconfesables -¡Huyhuyhuy-. Si queréis descubrir la esencia de los integrantes de Bitácoras y Libros, aquí los tenéis todos.

Cuando nos echaron del Eucaliptus, y ya con algunas sentidas bajas (con Ferràn aun llegué a cambiar alguna palabra, pero también me hubiera gustado hablar con frikitecaris y con Sfer), fuimos a tomar una copa: Esta vez, el vodka fue descarado. La conversación, algo más recatada -tampoco vayáis a pensar que somos unos crápulas- pero tuvo su regusto confidencial... ¡He dicho confidencial!, así que no voy a contárosla.

De vuelta a casa, y para que no se diga, aun tuvimos tiempo de discutir sobre el valor de la crítica y sobre la elegancia en el lenguaje. Según Vigo, entusiasta del tema, parece ser que no es mi fuerte. Bueno, que se le va a hacer. Seguiremos intentándolo.

En fin, una noche completa. El sábado me lo pase bostezando y frotándome los párpados como un bebé. Pero puedo decir que mereció la pena. Al fin y al cabo, las voluptuosas impenitentes como la que esto escribe necesitamos de estos ceremoniales de vez en cuando...

¡¡¡Genio y figura hasta la sepultura!!!

jueves, 14 de febrero de 2008

NO HAY QUINTO MALO




Este viernes, 15 de febrero, quinta quedada de blogueros en el bar Lletraferit (c/Joaquín Costa, 43). Las reuniones organizadas por el amigo Palimp se están convirtiendo en todo un clásico de la noche barcelonesa. Y es que, con la experiencia adquirida en las cuatro primeras, el éxito está garantizado.


El programa empieza a las 20:00 h. con la reunión en el Lletraferit, continúa con la cena en el Eucaliptus a las 22.00 h., y termina cuando los asistentes lo decidan.


Esta edición va de revelaciones: todo el mundo traerá, escrito en un papel, un secreto inconfesable. Los meteremos todos en una bolsa y los leeremos sin saber de quién es cada secreto.


Todos, blogueros y lectores, estáis invitados a venir: Cuantos más seamos, mejor.


Para más detalles, consultar "El cuchitril literario"


NOS VEMOS EN EL "LLETRAFERIT"

domingo, 10 de febrero de 2008

LUDOPATÍA

Me he pasado la convalecencia de esta última gripe descargando las demos que me parecieron más interesantes del amplio muestrario que ofrece Internet, aunque, no sé si debido a que la oferta de programación es muy limitada o a que mi mente maniática se inclina siempre a la repetición, casi todos se basaban en los mismos principios, principios que he llegado a dominar como una maestra.

He encontrado un sinnúmero de objetos escondidos hábilmente en habitaciones atestadas, a veces hasta sin saber qué estaba buscando exactamente. También he emparejado toda clase de fichas de Mahjong: numéricas, de animalitos, de toda clase de flores, con símbolos extraños, letras japonesas, chinas, coreanas... Por medio de ellas, he logrado reconstruir templos, coleccionar todos los animales del zodíaco oriental y viajar por todo Extremo Oriente. También, gracias a mi habilidad para alinear tres joyas idénticas, he iluminado viejos ídolos aztecas y recorrido toda la cuenca mediterránea...



Estos de las tres joyas han sido los que más me han gustado. No por una cuestión cultural, tanto se me da que al lado de las palabras "next level" aparezca una pagoda como el foro romano, sino por alineación en sí. Aquí no se trata de esforzarse en descubrir un determinado objeto, ni de contar cuántas patitas tiene uno u otro signo. Basta con que la mirada se deslice del rojo al azul, del diamante a la moneda, y hacer click automáticamente en cuanto se advierte una semejanza. Con los ojos fijos en los colores destellantes y oyendo una musiquilla repetitiva, hipnótica, la mente se queda en blanco y cualquier urgencia queda olvidada.



Empiezo a comprender a los adictos a las tragaperras. No se trata de que esperen ganar alguna vez, al fin y al cabo tienen que saber tan bien como cualquiera que la casa siempre gana. Eso es solo la excusa que se dan a si mismos para justificarse. Lo realmente adictivo es el soniquete que hace la máquina y la visión reiterativa de las frutas.



Esa absorbente cadencia que nos hace olvidarnos de todo es la misma que de niños nos hace dormir, cuando nos mecen en una cuna mientras nos cantan una nana. Yendo más allá, podríamos decir que es cómo el latido del corazón materno que oímos cuando flotamos en el líquido amniótico, protegidos de todo y con nuestra memoria lisa como una pizarra sin estrenar.



El nirvana.